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Universo expandido - Tecnología -La Divine

En una cultura en la que la tecnología está relativamente estancada, es común la modificación y reutilización de tecnologías heredadas de tiempos más prósperos. Se fabrican muy pocos modelos nuevos de nave; básicamente se modifican, o mejoran levemente, los ya existentes desde hace centurias.

Aunque los sistemas de navegación, armamento y viaje hiperespacial se han mantenido más o menos intactos, el aspecto de las naves ha ido variando según las modas y caprichos de los Reinos Centrales, cuya industria espacial está más centrada en el perfeccionamiento, ornamentación o especialización que en la investigación de nuevas tecnologías.

La Periferia carece de las infraestructuras y del grado de industrialización y desarrollo necesarios para fabricar naves propias, así que es más común la reutilización de modelos desechados, viejos o robados en los Reinos centrales. Una misma nave puede pasar por distintos capitanes a lo largo de las décadas, así que su origen real es desconocido por la mayoría de los propietarios más allá de dos o tres capitanes en el pasado de la nave.

Al contrario que la mayoría de piratas y contrabandistas, el Capitán Eclipse no utiliza una nave de carga modificada como vehículo personal; o no exactamente. El Divine fue otrora un yate de placer de diseño elegante y tamaño modesto, 52,5m eslora por 38 de manga; cualquier ojo observador, que vea más allá de las capas de pintura, puede percatarse de este hecho. Aunque el Capitán la ha adaptado para servir como navío pirata, su anterior propietario, un transportista que también había realizado sus propias modificaciones, se la compró a su vez a un noble de los Reinos Centrales, que la había modificado para servir como nave de carreras de gravedad baja. El transportista le relató está historia al Capitán Eclipse antes de vendérsela.

Un capitán experimentado puede hacerse una idea la la historia de su nave, si es capaz de diferenciar entre las modificaciones y el diseño original.

Nave de carreras.

Cuando el Capitán Eclipse vio la nave por primera vez, identificó al momento la línea aerodinámica de una nave de recreo de los sistemas centrales; más dispuestos a pagar por estructuras bonitas y vistosas.
La modificación que más llamó su atención fueron enormes motores laterales, pertenecientes sin duda a un modelo más rápido y potente, posiblemente de un transporte militar. Si a esto se le sumaban los incrementos visibles en el reactor, y distribuciones de energía y los estabilizadores, más la historia sobre el primer dueño que le contó el transportisa, la evidencia era que el navío había sido optimizado para competir en carreras; mejorando en potencia y velocidad el diseño original.

Nave de carga.

El transportista no la hubiese elegido como nave de carga de no ser por bajísimo precio que el noble le ofreció; arruinado tras una serie de carreras con malos resultados, y necesitado de liquidez inmediata.

La nave se modificó entonces para servir a su nuevo dueño y a sus necesidades comerciales. Se liberó espacio de los camarotes de lujo e instalaciones de recreo, sacrificando comodidad por funcionalidad. La proa de la nave se compartimentó en bodegas de carga y se habilitaron portones de acceso en el casco y grúas: para poder cargar y descargar las mercancías. En la zona central delantera se habilitó espacio para una pequeña lanzadera de corto alcance; sumamente útil para un mercader que necesitaba moverse por distintas ciudades de un mismo mundo en sus transacciones, pudiendo dejar la nave en un solo puerto base para la carga y descarga.
Parte de la fina decoración se vendió y fue sustituida por mamparos más resistentes y baratos. El exceso de potencia en los motores le permitía remolcar mercancía más pesadas de un sistema a otro, a velocidades moderadas, a pesar del pequeño tamaño de la nave. El mercader se movía principalmente por la frontera, así que instaló también potentes escudos de energía para proteger la carga de piratas y ladrones.

Nave Pirata.

Durante más de diez ciclos estandar, el pequeño yate convertido en carguero, permitió a su dueño hacer una pequeña fortuna en las rutas comerciales exteriores. Cuando ganó lo suficiente para adquirir una nave con más capacidad de carga, puso a la venta el yate. Era el momento de crecer como profesional, pero no solo para el...
En aquel momento un joven bucanero, con suficiente oro ahorrado tras años sirviendo como piloto en un galeón pirata de Stonewall, se enamoró de la nave en venta y se convirtió en su nuevo propietario. Como es costumbre entre los piratas de Stonewall, la propiedad de una nave confiere el estatus de capitán y el derecho y obligación de mantener a una tripulación. Adoptó el nombre de Eclipse, y re-bautizó a su nueva nave como La Divine, en honor a una corista de La Periferia.

La elección de la nave, más allá de lo emocional, tuvo que ver con el buen ojo del pirata para la técnica. Supo valorar la suma de velocidad, capacidad de carga y escudos de energía; características de importancia capital para una nave pirata. Aún así, invirtió el dinero que ganó en sus primeras misiones, en hacer una serie de modificaciones finales. El casco fue reforzado para el combate y se añadieron algunas armas de medio calibre camufladas en el caso: en algunos sistemas de la frontera no se permite el paso de naves armadas. Se instaló a su vez un potente rayo de iones en la zona ventral de la nave, para anular los sistemas de las presa. La distribución de energía de una nave es limitada, así que la suma de nuevos sistemas requiere de cierta pericia en los tripulantes, que tienen que elegir bien que parte de la potencia se usa para cada sistema en cada momento, sacrificando temporalmente unos en favor de otros. Parte del espacio de carga, en la zona central, se adaptó para albergar a la tripulación y a pasajeros temporales, manteniendo las dos grandes áreas de carga frontales y laterales del propietario anterior. El camarote del capitán, en la cola de la nave, es una de las únicas zonas casi intactas del diseño original. Como modificación final se dio un a gruesa mano de pintura encarnada y se rotularon llamas en la parte frontal, como es costumbre entre los piratas, amigos de los colores vivos y los motivos ornamentados.

La tripulación estandar de la nave incluye a un piloto y a un copiloto para funcionar adecuadamente, aunque un único piloto experimentado puede hacerla volar, dejando de lado sistemas secundarios. Según el uso de la nave se puede añadir tripulación extra. En la cabina hay puestos opcionales que pueden ser utilizados por pasajeros o por tripulantes ad hoc, como artilleros, navegantes o hackers. Un ingeniero que se encarge de mantener a punto los sistemas y hacer las reparaciones, también es deseable. Es común en las tripulaciones piratas que un mismo tripulante cumpla varias funciones: piloto-mecánico, navegante-artillero, soldado-mecánico, curandero-copiloto...las combinaciones no tienen límite y al final cada tripulación es única. Saber usar una pistola y tener alguna utilidad para con la nave o tripulación, son factores a tener en cuenta para contratar a un pirata.

La nave de un pirata tiene un valor sentimental enorme para su capitán y, no en vano, muchos de ellos desarrollan un estrecho vínculo afectivo con sus transportes. A nivel símbólico las consideran extensiones de si mismos; sus hogares, su sustento y ante todo: su libertad. Es bastante habitual que un capitán, molesto ante la mínima palabra de desprecio hacia su nave, llegue a las manos con quien se haya atrevido a ofenderle.

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tags Capitán Eclipse , Piratas, Stonewall.


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